Desde que BMW iniciara en 2001 la
fabricación del conocido MINI, hemos asistido a un crecimiento vertiginoso de
la marca hasta la actualidad. Con la tercera generación del MINI a punto de
llegar al mercado y la séptima variante recién llegada a la gama, el Paceman,
es un buen momento para dar un breve repaso al triunfal recorrido del MINI
moderno.
El MINI
original era un coche mítico, con una imagen simpática, conocido mundialmente y
que combinaba como pocos la etiqueta ‘chic’ con la deportividad. Con estos
ingredientes, un buen aliño de marketing y un plato técnicamente a la altura de
lo esperado, no era complicado obtener un indiscutible éxito comercial al
reeditar el concepto. El primer modelo salió de la mente de Sir Alec Issigonis,
uno de los genios de la automoción moderna, a las puertas de los apasionantes
años ‘60.
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| El diseño es una de las mejores armas de MINI |
¿De dónde
viene toda esta historia del MINI moderno? En resumen, en el año 1994 BMW se
hizo con el Grupo Rover, aunque tras intentar remontar sin éxito el vuelo de la
firma británica, acabó desmontando el conglomerado de marcas seis años más
tarde. La consecuencia de esta ruptura acabó con Land Rover en manos de Ford,
mientras que la histórica y desaparecida MG Rover quedó bajo el control de un
grupo inversor por el simbólico importe de 10 libras. Finalmente BMW acabó
quedándose con la guapa del baile, la marca MINI, para disparar a su próximo
objetivo: ampliar su presencia en el segmento de los utilitarios Premium.
¿Cómo empezó
el renacimiento del MINI? Muy sencillo, el primer modelo (generación R53) surge
a partir de un concepto de raíces británicas, reeditado por una marca alemana y
que se animó por un motor de firma americana aunque fabricado en Brasil. Sí,
puede que haya que leerlo dos veces, así que no era tan sencillo. Si damos más
datos como que las primeras mecánicas diésel eran de origen Toyota y que luego
la marca hizo acuerdos con Peugeot para motorizar sus coches, la cosa sigue
complicándose ¿verdad? Con semejante embrollo, no es de extrañar que en la
presentación interna del primer prototipo, el equipo de diseño olvidara
incorporar el tubo de escape al modelo; en una ingeniosa solución de última
hora se utilizó una lata de Coca-Cola, así que esta forma es la que inspiró el
terminal de escape de los Cooper y Cooper S.
En esta retahíla de países y
orígenes, quedaría añadir que el diseño del primer MINI fue obra del gran
diseñador Frank Stephenson Santos, nacido en Marruecos de padre estadounidense,
madre española y que actualmente milita en McLaren tras su paso por BMW y el
Grupo FIAT.
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| Crecimiento continuado, abajo a la izquierda el Paceman |
- Mini - El primero en llegar y el más conocido, con carrocería de tres puertas. Estamos ya en la última fase de la actual generación, R56.
- Cabriolet - Versión descapotable del Mini de tres puertas, con una capota de lona que permite abrirse parcialmente dejando un hueco similar a un techo solar.
- Clubman - Carrocería alargada del Mini, con mayor espacio para el equipaje y los pasajeros de la parte posterior, su peculiaridad está en la puerta posterior que se añade solamente a uno de los lados.
- Coupé - Versión biplaza del Mini, característica por su techo en forma de arco. Teóricamente, el modelo más deportivo.
- Roadster - Versión descapotable del Coupé.
- Countryman - El SUV de MINI, su tamaño ya no hace honor al nombre de la marca y su longitud supera los 4 metros.
- Paceman - Por estética es una versión del Countryman, aunque con 3 puertas y más deportividad. Una alternativa a compactos como el Audi A3, BMW Serie 1 o Mercedes Clase A.
Sin lugar a dudas, el MINI es un producto de capricho,
con un precio algo elevado y una imagen muy trabajada; estética que viene a ser
el motivo de compra para muchos clientes. De todos modos, valorar al MINI solamente
por imagen es un error, este coche tiene un tacto de conducción muy divertido y
que aporta unas sensaciones diferentes a cualquiera de sus rivales en el
mercado. No deja de ser curioso que BMW, especialista en ‘tracciones traseras’,
haya logrado el tracción delantera más divertido al volante en opinión del que
escribe estas líneas.
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| El concepto Rocketman, una posible vuelta a los orígenes |
En la actual
gama de siete modelos tenemos mecánicas -gasolina o diésel- con potencias desde
75 a 218 CV, tracción delantera o a las cuatro ruedas disponible en algunas
variantes, cajas de cambios manuales o automáticas y una gran variedad de
configuraciones posibles. La variedad de opciones y acabados es muy amplia,
entre los que destacan las selladas por John Cooper Works.
Ya que antes hemos citado a John
Cooper, un nombre importante en la historia de las carreras de coches y que
puso su toque mágico a los Mini Cooper, es obligado mencionar que este pequeño
coche ha ido participando en diversas competiciones a lo largo de su historia,
desde los rallyes a los circuitos pasando por los raids del desierto, así
cosechó sonados éxitos como el Rallye de Montecarlo.
Para acabar, recordaremos una película en la que el
Mini tuvo un papel estelar, “The Italian Job”, protagonizada por el siempre
impecable Michael Caine en 1969. Como sucedió con el propio coche, hubo un
remake de esa película en el año 2003.
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| Cine y publicidad, dos medios imprescindibles actualmente |


































